15.12.14

Coaching práctico

Coaching: ¿Qué es lo que la
gente verdaderamente busca?

Por Edgardo Martínez Zimarioff
coaching@adinet.com.uy

¿Sólo vamos a conversar?, parece ser la pregunta no declarada de muchos clientes que llegan a un Coach en busca de algo para sus vidas.
Es que visto de afuera, por parte de un observador no especializado, lo único que podría apreciarse de una sesión de Coaching, es lo que parece ser simplemente una conversación entre dos personas.
Si, efectivamente, es una conversación, pero que pone en juego herramientas poderosas para ayudar a la persona a alcanzar lo que desea.
Ello puede comprender clarificar un asunto, solucionar un problema, lograr algo que le resulta difícil o cree imposible, animarse a tal cosa o cualquier asunto que implique un objetivo humano personal o corporativo.
Uno de los puntos centrales del trabajo del Coach será además ayudar a su cliente a  ver si lo efectivamente declarado, es lo que realmente hay detrás de su inquietud.
Para entender esto voy a ejemplificar un caso real: Mi cliente ( o coachee) llegó con el siguiente planteo: “no sé cómo administrar mi tiempo, estoy desbordado y no puedo cumplir con todo. Además, eso me estresa y me hace sentir mal”.
En principio el asunto parecía sencillo, ya que suele ser bastante frecuente el tema del manejo del tiempo, desde múltiples enfoques.
Cómo práctica habitual, en un primer buceo sobre lo planteado, un Coach procurará en general, saber, qué es lo que efectivamente quiere conseguir su cliente. En ese sentido es que suelen plantear preguntas tales como “¿Qué es lo que efectivamente desea alcanzar” y “ cómo podrá saber que lo logró?, entre otras interrogantes.
Si bien no voy a describir en detalle el proceso de Coaching, en el caso de referencia el cliente logró ver las cosas desde otra óptica, resultando que el verdadero asunto en juego, era una situación conyugal conflictiva.
El resumen es más o menos el siguiente: Como resultado de  la suma de pequeños conflictos cotidianos, más algunas fricciones de carácter profesional ( ya que los dos compartían la misma especialidad), el matrimonio se había distanciado. La esposa tomaba el sexo como rehén y ante cada conflicto conyugal, por cualquier motivo, se negaba al contacto físico con su marido, lo que a su vez, generaba mayor tensión, alta agresividad  y frustración e impotencia.
En el contexto de la sesión, en la que originalmente se comenzó hablando de la administración del tiempo, el cliente vislumbró que detrás del asunto estaba su conflicto familiar.
La situación de distanciamiento, de agresión y de sentir que se estaba ante un camino sin retorno que podría derivar en la ruptura de la pareja, hacía pensar al cliente sobre la posibilidad de un divorcio a corto plazo.
El verdadero asunto detrás de esto, era la imaginada posibilidad que ante la separación legal de los cónyuges,  la justicia pudiese determinar una limitación para que el padre viese a sus hijos.
Éste, mi cliente, sentía entonces que debía demostrar públicamente y en toda oportunidad,  que era “un buen padre”. Así es entonces que dedicaba tiempo desmedido a sus hijos, no dejando lugar a que “alguien” pudiese juzgarlo negativamente.
En una siguiente etapa del proceso, el cliente viendo este nuevo enfoque, creyó que el camino pasaba por bajar el nivel de angustia que le causaba la simple hipótesis de la ruptura y el temor de una posible limitación en el contacto con sus hijos.
Con el avance del proceso el cliente descubrió entonces un nuevo asunto, que no estaba pudiendo apreciar: Sentía que verdaderamente amaba a su esposa, que no deseaba perderla y qué no sabía como romper el círculo vicioso de las agresiones, los rechazos y las recriminaciones.
Una vez que el cliente vio las cosas desde otra perspectiva, se reorientó entonces el  objetivo del trabajo de Coaching, hacia reconstituir la relación de pareja.
Así fue entonces que el cliente comenzó a ver, con mayor objetividad, los elementos que detonaban el conflicto, las acciones y reacciones de las partes y los posibles caminos para abordar el asunto.
Descubrió entonces las dificultades del emprendimiento y decidió encarar acciones concretas ( que es lo que siempre busca un Coach que se haga), para mejorar su relación con la esposa.
Si bien el proceso  es mucho más complejo que lo que se puede explicar en muy pocos renglones, la estrategia elegida por el cliente, fue la denominada “técnica de los pequeños pasos”. Ello implica, por ejemplo, acercamientos progresivos, pequeños actos afectivos, que luego son cada vez mayores y algunas líneas para mejorar la comunión interpersonal.
Pero, más allá del resultado, que para alegría del cliente culminó muy bien, lo que importa a los efectos de este ejemplo, es entender que no siempre lo que plantea el cliente en primera instancia, es lo que verdaderamente busca o necesita.
Podríamos resumir entonces que el cliente llega con ciertas expectativas y asuntos que muchas veces no tiene muy claros y que es necesario ayudarle a poner en descubierto.
Esto podríamos definirlo como que algo no funciona de la forma tal, que el cliente quisiera y que ello le impide logra tal cosa.
Como no ven caminos o los que observan tienen barreras que no saben cómo abordar, suelen angustiarse o simplemente sentir que algo no funciona y no saben que hacer.
La clave de lo  que se quiere  alcanzar, pasa siempre por sentirse bien, por alcanzar lo soñado, por liberarse de escollos o cuestiones concordantes.
El asunto desde el punto de vista del Coach, es entender cómo está viendo las cosas su cliente en este momento y qué es lo que no está viendo.
El Coach trabaja no solamente para ayudar a definir el asunto en juego, sino, fundamentalmente, para que su cliente vera  cosas que no estaba viendo.
Esto es, que en tanto sea un nuevo observador de la realidad y de sí mismo, con una óptica diferente de las cosas, podrá encontrar caminos que antes no veía, desbloqueando su accionar hacia el objetivo soñado.

Es por eso que el Coach es un facilitador del potencial humano. Ayuda a  ver lo que hoy no se ve y a detonar las capacidades del individuo para el logro de sus objetivos.

Contacte el sitio de la Asociación de Facilitadores del Potencial Humano en http://coaching.edu.uy

o también en de la Asociación Uruguaya de Coaching Deportivo: http://coachingdeportivo.org.uy